Enorme Everton, que venció 2-1al Tottenham. Los blues son uno de los equipos más competitivos de Inglaterra y lo volvieron a demostrar ayer en Goodison Park. Sin duda gracias a la magnífica dirección de David Moyes, que exige el 100% a sus jugadores los 90 minutos (y si no preguntárselo a John Heitinga). Una nueva muestra de fe, orgullo, sacrificio y motivación para conseguir una merecida victoria. El rival, el Tottenham, y en juego, una plaza de Champions League. Volvió Mirallas al once inicial, un jugador que aporta muchísimo y de nuevo tocó remontada.
El partido comenzó dominándolo el conjunto local pero tampoco inquietó la meta de Lloris en exceso. Los partidos de casa el Everton los juega a un ritmo alto y arriesgando demasiado defensivamente ante rivales que con espacios crean peligros. Por suerte el Tottenham no contaba ayer con su estrella Gareth Bale, probablemente el jugador más peligroso del mundo con espacios y jugando a la contra. Si contaba el equipo londinense con Clint Dempsey, una maravilla de jugador jugando entre líneas, y ante la irregularidad de Defoe y Adebayor se encargó de llevar las riendas del ataque spur.
Los goles no llegaron hasta la recta final del partido. Se adelantaron los visitantes gracias a Dempsey, que recibe entre líneas y chuta desde la frontal. Tuvo fortuna porque el balón toca ligeramente en Distin y hace una parábola que supera a Howard.
Sin embargo el Everton no se dio por vencido y fue al ataque en los últimos minutos. No fue hasta el 90, cuando realizan una jugada en la que Naismith abre para Coleman que lanza un gran centro que remata fantástico llegando desde atrás el sudafricano Pienaar. Era el empate.
Pero aquí no acaba todo, y es que dos minutos después, Coleman sacaba rápido de banda para Gibson que lanzaba un centro que intentan rematar Vellios de chilena pero le sale un pase para Jelavic que remata casi a placer de volea. No había fuera de juego y se confirmaba la remontada. Villas Boas miraba impotente a sus jugadores, que estuvieron concentrado casi hasta el final, pero en dos minutos el Everton les pasó por encima.
Del resto de la jornada destacar por supuesto el derbi de Manchester. El United llegaba al Emirates Stadium como favorito ante un City al que se le están agotando últimamente las ideas y que pierde muchísimo sin Tévez de titular. De nuevo Balotelli entró en el once de Mancini y el partido no pudo ir peor para los citizens. Rooney ponía el primero para los reds con un gran disparo cruzado que sorprendió a Hart. También sería el inglés quien hiciese el segundo para los de Ferguson. Luego anularon un gol legal a
En la segunda mitad el equipo local espabiló con la entrada de Tévez. Yayá Touré marcó el primero tras dos paradones de De Gea, y Zabaleta puso el empate con un gran tiro desde fuera del área. Incluso pudieron ganar si el guardameta español no hubiera desviado con el hombro un tiro de Silva.
Finalmente en el 92, una falta inexistente sobre Rafael da Silva sería botada por Robin Van Persie y tras tocar en la barrera y superar a Hart, supuso el 2-3 definitivo en el derbi. El United abre una brecha de 6 puntos sobre su inmediato perseguidor que es precisamente el City.
El Arsenal venció 2-0 ante el West Bromwich gracias a dos penaltis que transformó Mikel Arteta. El primero de ellos muy polémico sobre Cazorla y es que el asturiano se deja caer claramente en el área, en un gesto que no gustó nada a Wenger.
El Liverpool logró una apurada victoria ante el West Ham por 2-3. Jose Enrique se lesionó en la primera parte en la que los hammers cobraron ventaja con goles de Noble de penalti y Gerrard en propia meta. Anteriormente Johnson marcó un golazo para el Pool. No fue hasta casi el final cuando Joe Cole tras gran jugada de Sterling y Collin en propio puerta pusieron el marcador definitivo. Aún así, flojo Liverpool.
El Swansea fue derrotado en casa por el Norwich, por 3-4 pero con un gran Michu, que hizo dos goles y se coloca Pichichi en solitario de la Premier con 12 tantos. Whittaker, Bassong, Holt y Snodgrass marcaron para los canarios y en los galeses el doblete de Michu y otro de De Guzmán.
El Chelsea venció en el Stadium of Light al Sunderland por 1-3 con un doblete de Torres, que marcó primero con un gran remate de volea y después de penalti (algo que no hacía desde 2007). Mata sería el autor del 0-3, que maquillaría posteriormente Adam Johnson con un disparo que Cech dejó pasar incomprensiblemente.
El Wigan empató 2-2 contra un QPR que sigue sin ganar y en el que ya ha cogido las riendas Harry Redknapp. McCarthy marcó para los locales mientras Nelsen y Cissé lo hicieron para los visitantes que siguen colistas.
El Fulham venció a un Newcastle que va cuesta abajo por 2-1. Los de Martin Jol Se adelantaron con gol de Sidwell que sería empatado por Ben Arfa. El colombiano Rodallega pondría el resultado definitivo.
El Southampton venció al Reading 1-0 con gol de Puncheon mientras Aston Villa y Stoke City empataron 0-0.
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